Que no dejaba pasar a tus clientes
Hoy he tenido uno de esos clientes “express” que son una maravilla.
Contacto sencillo, problema bien explicado, disponibilidad absoluta y confianza sincera. Pero, sobre todo, una mentalidad clara: entender que el objetivo de ambos es el mismo. Solucionar el problema rápido para seguir produciendo.
Yo gano dinero, tú te quitas un marrón de encima. El win-win de manual.
El “combo” al que nos enfrentábamos era de los que quitan el sueño:
- Una web recibiendo ataques de bots (DDoS).
- Al activar la protección del CDN para frenarlos, surgió el efecto secundario: la pasarela de pago dejó de registrar los pedidos.
Básicamente, la web estaba protegida, pero no vendía.
A veces, la seguridad de una web es como un portero de discoteca demasiado estricto: por querer dejar fuera a los alborotadores (los bots), acaba prohibiendo la entrada a los mejores clientes (los pagos del banco).
Es un problema de incompatibilidad muy común; el truco está en saber exactamente qué tuerca apretar para que el portero deje pasar a quien trae el dinero y mande a casa a los que vienen a dar guerra.
Tuerca apretada, flujo recuperado y negocio funcionando en tiempo récord.
Si sientes que en tu web las piezas no terminan de encajar, o que tu “seguridad” te está costando ventas porque algo falla y no sabes qué es, no pierdas el tiempo intentando ser tú el técnico.
Mi trabajo es que tú no tengas que preocuparte por el cómo, solo por el resultado. Yo vigilo la puerta, tú disfrutas de la fiesta.
Si quieres que le eche un ojo a tus “tuercas”, hablemos aquí:



