En mi primer empleo

Todo llegaba roto

En mi primer trabajo me dedicaba a reparar lijadoras, taladros y radiales.

Era mecánico de herramientas.

Tuve un maestro genial (ya os contaré más cosas de él en otro momento). Lo primero que me enseñó fue que las dos formas más habituales de romper una herramienta eran: por darle demasiada caña o por no saber usarla.

Al taller llegaban lijadoras echando humo. Literal.

Muchos intentaban arreglarlas ellos mismos antes de venir: piezas que no tocaban, apaños con cinta americana, máquinas desguazadas… todo por intentar “salir del paso”.

¿El resultado?

La herramienta acababa mucho más estropeada de lo que estaba y con una factura que habría costado la mitad de haberla traído a tiempo.

Muchos emprendedores hacen exactamente lo mismo con su web.

La tratan como una herramienta de bricolaje barata. Le ponen parches, plugins de dudosa procedencia o código copiado de un tutorial de YouTube.

Y no te voy a mentir: igual que en el taller, hay gente que consigue apañarlo. Pero los que no, son los que acaban conociéndome a mí (o a mi competencia).

Una web no es un juguete. Es la herramienta que debería estar “lijando” las dudas de tus clientes y “perforando” el mercado para que tú vendas más.

Si tu web hace ruidos raros, va lenta o se queda colgada cuando más la necesitas, tienes dos opciones:

  1. Seguir poniéndole cinta aislante y rezar para que no arda en mitad de una campaña.
  2. Dejársela a alguien que sabe qué tornillo apretar para que rinda como el primer día.

Yo ya no reparo taladros, ahora construyo y pongo a punto herramientas digitales que no fallan. De hecho, años después de aquello, le hice a mi maestro una web para gestionar sus reparaciones, presupuestos y facturación que a día de hoy sigo vendiendo a muchos talleres.

Si quieres que le eche un ojo a la tuya, reserva una llamada aquí.

Compartir

Otros post

Mejora tus url's en woocommerce

Mejora tus url’s en woocommerce

Que las url’s de tu sitio web sean entendibles, puede ser un factor importante para el SEO de tu tienda. ¿Quieres mejorar los enlaces de tu woocommerce?

De quien es el dominio

¿De quién es el dominio QDQ?

La propiedad del dominio web es importante, ya no solo desde el punto de vista de creador y propietario, si no también como cliente bien informado.

La vergüenza:

Ese miedo interno a quedar mal, a fallar, a no encontrar la perfección y si la critica. La vergüenza, la única coge el mando de

¿Quién eres?