y otras mentiras de los 2000
Siendo adolescente siempre quise aprender a tocar la guitarra.
Hoy, sin motivo aparente, me ha venido ese recuerdo. Supongo que ha sido tras ver un vídeo de esos padres que les cantan cuentos a sus hijos. Me he visto con 15 años y he recordado cómo funcionaba mi mente entonces.
No voy a mentir: mi motivación no era el arte. Yo lo que quería era “tocar” otra cosa.
En la tele salían Fran Perea y los de Upa Dance. Bailar como los de Rober era imposible, aquello era inalcanzable para un chaval normal. Pero… ¿tocar la guitarra? ¿Ser el sensible que sacaba los acordes de “1 más 1 son 7” o “Zapatillas”? Eso era terreno ganado.
Eran tiempos diferentes, pero la esencia era la misma:
- En lugar de querer ser youtubers, queríamos ser cantantes.
- El “pelo brócoli” de ahora era la cresta de Beckham.
- La cadena del bolsillo y el cuello del polo levantado eran nuestra armadura.
- No había iPhone, pero sí cámaras digitales para etiquetar hasta las piedras en Tuenti.
Todo ese esfuerzo, toda esa “marca personal” adolescente, tenía un solo objetivo: dar un beso y, con suerte, llegar a tocar algo más.
A lo que voy (que me lío como siempre): cada etapa de la vida te da un incentivo diferente para aprender algo nuevo.
Con 15 años el incentivo era ligar. Hoy, tu incentivo es que tu negocio no se quede estancado en la época de Tuenti.
Quizás piensas que no es el momento de tener una web profesional o de consolidar tu marca personal. Pero si sientes que ha llegado el día de dejar de hacer el “postureo del polo levantado” y empezar a atraer clientes de verdad, aquí me tienes.
Soy tu Fran Perea del desarrollo web. Te ayudo con la “guitarra” y con todo lo que haga falta para que tu negocio empiece a sonar bien (y a facturar mejor).
Pd: Luego llegó Hugo Silva en Los Hombres de Paco y me di cuenta de que, ni tocando la guitarra, ni con cresta, ni con polo. Contra eso no se podía competir. Por suerte, en el mundo de las webs, juego en otra liga.



