O solo pasas páginas
Anoche cerré la última página de la trilogía de Joe Abercrombie. Si te gusta el grimdark, ya sabes que Abercrombie no tiene piedad con sus personajes (ni con el lector).
Se lo comentaba a mi mujer y, en ese momento, me enseñó un par de vídeos de “book-influencers” haciendo recuento de su año.
Me quedé flipado. Había un tipo que decía leer un libro cada 3 días. Y no eran precisamente finos; enseñaba libros de buen lomo, de esos que pesan. Salían a más de 100 o 200 libros al año.
Yo este año no he pasado de los 15 y ya me bailan los nombres de los personajes, los desenlaces y hasta los títulos.
Para leer a ese ritmo y enterarte de algo, o tienes una memoria de otro planeta o necesitas un CRM nivel NASA.
Y aquí es donde veo el paralelismo con muchos negocios.
Veo a emprendedores intentando gestionar sus proyectos como el tío de los 200 libros: acumulando datos, leads, clientes y tareas de forma masiva, pero sin un sistema que les ayude a procesar todo eso.
- Tienen la información, pero no saben dónde está.
- Tienen los contactos, pero no saben en qué punto de la “trama” se quedaron con ellos.
Si yo me lío con 15 personajes de ficción, imagínate tu negocio con cientos de datos sueltos si no tienes una base de datos bien tirada.
Mi próximo proyecto personal seguramente sea construir una biblioteca virtual personal en español para poner orden a mis lecturas. Pero, mientras tanto, me dedico a construir los “cerebros” de otros negocios.
Si sientes que tu empresa es una montaña de libros desordenados y necesitas un sistema (ya sea un CRM, un Notion avanzado o una base de datos a medida) que te diga quién es quién y qué toca hacer hoy, hablemos.
Ponemos orden al caos aquí

Pdt: Como book-influencer profesional, no leería el El monje que vendió su Ferrari se me hizo un poco sobrevalorado.
