Sesión de fotos, yoga y

Jumpers

Esta mañana ha salido un sol de esos que engañan; muy agradable si no fuera por el aire que soplaba.

Pero el clima no importaba, porque hoy tocaba plan de familia emprendedora: sesión de fotos para el estudio de yoga de mi mujer.

El despliegue ha sido de los que hacen época. Por un lado, cargados de aperitivos y juguetes para las peques; por el otro, cámara, trípode y luces. Una odisea, como siempre que salimos de casa, aunque hoy parecía que todo iba de cara.

Hemos contado con un fotógrafo para la sesión y, sinceramente, ha sido un acierto total. No solo por su técnica, sino por su capacidad de entender el contexto.

Comprender que el negocio es parte de nuestra familia es difícil. Aceptar que dos niñas correteando no son precisamente la ayuda ideal en una sesión de fotos, es de lógica. Por eso, trabajar con profesionales que saben adaptarse a esos “mimbres” y que no pierden la sonrisa ante el caos, es de agradecer.

Una vez terminadas las fotos de familia, nos hemos retirado para dejarla sola. Queríamos que disfrutara de la sesión y que pudieran sacar ese material más profesional que el negocio necesita.

En el mundo de los servicios digitales, yo busco ser exactamente ese tipo de profesional.

Sé que detrás de tu web o de tu aplicación no hay solo código; hay una persona, quizás una familia, y sobre todo, un contexto que no siempre es perfecto.

  • Entiendo que no siempre tienes tiempo para explicarme el problema técnico durante horas.
  • Entiendo que tu negocio es tu “hijo” y te duele cuando algo no sale bien.
  • Entiendo que necesitas soluciones que se adapten a tu realidad, no manuales de instrucciones imposibles.

Mi trabajo es entrar en tu “estudio”, entender tus mimbres y sacar el mejor resultado posible sin que tú tengas que preocuparte por si las niñas gritan o si el trípode está torcido. Yo me adapto a tu caos para devolverte orden.

Si buscas a alguien que entienda qué significa de verdad sacar adelante un proyecto, hablemos:



P.D.: Mientras mi mujer terminaba sus fotos profesionales, nosotros nos hemos ido al bar de enfrente a tomar unos Jumpers y un bibe. Así es una familia emprendedora. Ni más, ni menos.

Compartir

Otros post

El mito del informático

Y la navaja suiza Hoy me ha escrito uno de mis clientes más antiguos, una farmacia. Les llevo el mantenimiento de su PrestaShop, la conexión

¿Quién eres?