Todo un fin de semana.
Este finde me ha tocado dormir con un elefante.
Bueno, yo, mi hija y el elefante de peluche de su clase. Le ha tocado cuidarlo este fin de semana y el bicho no se ha despegado de nosotros: comida familiar, compras, visita a la nieve…
El elefante viene con un diario donde cada niño apunta lo que ha hecho con él.
Y qué quieres que te diga, ya quisiera más de uno vivir como el elefante.
Solo en el último medio año: viaje a PortAventura, comilonas de tres tenedores, montar a caballo, entrenar Jiu-jitsu… una vida de “rockstar” de 3 años.
Pero llega el lunes y se acabó la fiesta.
Entre semana le toca ser uno más. Estar en clase, aguantar el ruido y pasar las tardes en una estantería viendo pasar los días, esperando a que llegue el viernes para que alguien lo saque de ahí.
Muchos emprendedores viven exactamente igual que ese peluche.
Tienen un negocio que, sobre el papel, debería darles la gran vida (el “finde” constante). Pero la realidad es que pasan de lunes a viernes (y a veces los sábados) cogiendo polvo en la estantería:
- Atrapados en tareas técnicas que no entienden.
- Luchando con una web que es un jaleo y no convierte.
- Esperando a que “alguien” o “algo” les saque del estancamiento.
El sueño era la libertad de PortAventura, pero la realidad es la estantería de clase.
Si quieres que tu web deje de ser un mueble que coge polvo y se convierta en la herramienta que te permite vivir como el elefante (pero todos los días de la semana), puedo ayudarte.
Construyo webs para gente que quiere resultados, no para los que prefieren quedarse mirando desde la estantería.
Aquí es donde empezamos a movernos:
Pasa un buen domingo y si te ha gustado compártelo.




