Cambio de año

Cambio de año

Final de 2019

Con el cambio de año, llegan dos pasos muy importantes a seguir. Cerrar el 2019 haciendo balance y recuento de objetivos y metas cumplidas junto con los fracasos y reveses de los que vamos a intentar aprender, porque «El hombre es el único que tropieza dos veces con la misma piedra.

En mi caso ha sido un año de transición de conocerme, de encontrar mi lugar y en el que he dejado pasar el tiempo sin ningún motivo aparente. Un año muy poco productivo que me dispongo a cerrar con un balance negativo, pero con unos cimientos renovados y de eso se trata este fin. Que para mí se predispone como un gran comienzo.

Principio de 2020

Y aquí tenemos el segundo paso, después de ver en que hemos fallado y que no queremos repetir, yo me quedo con olvidar la pasividad y el no responsabilizarme de todo lo que ocurre en mi vida. Y me quedo con la idea y la constancia de que soy dueño de mis decisiones y del precio que conlleva cada una de ellas.

Por ello necesito de unos cimientos, algo sobre lo que erguir mi futuro y que me ayude a visualizar lo que quiero de mi vida. Unos cimientos hechos esta vez con principios y no con objetivos, valores y características que quiero que sean el margen del camino que debo seguir.

Olvidado los objetivos

Me he dado cuenta que marcar objetivos es una buena manera de obligarte a esforzarte por llegar a un punto en el que puedes obtener una valoración de tu crecimiento y tu andadura, pero que cada paso del nuevo camino que quiero seguir es mucho más importante que ese objetivo marcado, el cambio y la evolución «afilar el hacha», y encontrar el gusto de ese trabajo es lo que me va a empujar a cumplir mi función en esta vida.

Deja de pensar que puede darte la vida y dale alas a la idea de que puedes hacer tú en la vida.

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